Quizás uno de los automóviles más difíciles de conducir es este Toyota Tacoma Pikes Peak que ganó la subida a la montaña hacia las nubes en los años 1998 y 1999. Este modelo poco tiene que ver con el originario que toma el nombre, y fue especialmente modificado para una prueba casi tan dura como mítica.

El motor es un 2.1 sobrealimentado que alcanza la escalofriante cifra de 1000 cvs, lo que unido a un ligero peso dado por su chasis tubular con carrocería de fibra de vidrio, le permite alcanzar los 200 km/h en apenas 4,9 segundos. Este "aparato" debe cortar la respiración al acelerar.

En el siguiente vídeo, rodado en el festival de Goodwood de 2007 su creador y conductor neozelandés, Rod Millen, intenta controlar su bestia a través de un circuito de exhibición en el prestigioso festival. No me puedo ni imaginar como debe ser subir por los afilados desfiladeros de Pikes Peak con un aparato de esta clase. Vehículos de competición como este, es lo que le falta a Toyota para intentar olvidarse de tanto escándalo.