La situación actual es que uno de los mayores ingresos de México es lo que logra a través del petróleo y de los combustibles fósiles (después de las remesas desde EEUU y del dinero movido por el narco). Según un proyecto que hizo llegar al congreso el presidente, Felipe Calderón, México se estaría preparando para producir 3.3 millones de barriles anuales de petróleo. Lo cual quiere decir, que México retrocede en el campo de las energías alternativas.

El retroceso significa que México no produzca, o quizás lo haga con atraso, nuevos materiales e investigaciones en el campo de la energía eléctrica y sus variantes para automoción, que es lo que nos interesa. Aqui hay que considerar que el petróleo sigue siendo una gigantesca oportunidad de ingresos de divisas para México, por lo cual no se quiere difundir de una buena vez al coche eléctrico o al híbrido (lo han hecho, pero muy limitadamente); y ni pensar en el estudio y producción de baterías para vehículos eléctricos, una industria que va a florecer de aqui al futuro cercano.

Pero en México, a pesar de los beneficios ambientales y económicos que aportarían los coches híbridos y eléctricos, el mercado de automóviles híbridos se encuentra en una etapa muy incipiente. Sólo Honda se ha animado a importar y vender autos híbridos, y en escala muy pequeña. El caso de Toyota es bastante curioso; mientras el Toyota Prius invade el mercado mundial, Toyota de México no lo puso nunca a la venta (seguramente presionado para no hacerlo).

Hay ciertos contrasentidos; algunos gobiernos locales sí impulsan a los coches híbridos, con descuentos en la tenencia (como el Honda Civic Hybrid) y otras marcas están estudiando el mercado e incluso fabricando algunos modelos de exportación. Pero nadie se decide por marcar reglas claras que permitan la producción y venta de coches eléctricos y la producción local de sus insumos y accesorios.

Si hablamos de los estrictamente eléctricos, el panorama es aún peor: mientras otros países planean la introducción a gran escala del coche eléctrico, en México el asunto no interesa demasiado. ¿Será porque representará el plumazo que borre definitivamente a las petroleras? (y aún peor si son estatales). Si eres mexicano y lees esto, seguramente coincidirás en que hace falta que los coches híbridos (aún mejor si son coches 100% eléctricos) comiencen de una vez a marcar la diferencia.

Vía: Portal Automotriz