
Como reconoce la propia Mercedes (marca que lanza esta propuesta), con la tecnologÃa actual es imposible desarrollar este prototipo para ponerlo en las pistas de la F1 por ejemplo, para uso y disfruto de Michael Schumacher. Materiales orgánicos, bioluminiscentes, sintéticos o soluciones avanzadas tecnologicamente hacen de este bólido un desarrollo de futuro.
George Yoo, diseñador del departamente de investigación y desarrollo de Mercedes-Benz en California, es el padre de la criatura y afirma haber unido en este vehÃculo conceptos de naturaleza y tecnologÃa. Según sus palabras ” la idea de una tecnologÃa futura que se inspire en las formas y sabidurÃa de la naturaleza no es del todo descabellada”. ” En 15 años será posible desarrollar este revolucionario prototipo gracias a los avances de la nanotecnologÃa, mezclando en este modelo de competición materiales orgánicos y sintéticos”.

Estéticamente está muy influenciado por la tendencia que ofrece una visión del diseño en la observación de la naturaleza. Este biodiseño lo podemos ver perfectamente en la cabina del piloto, que se abre imitando a las hojas de un árbol “cuando reciben la lluvia o la luz solar” (pijada de su creador) y en las luces, que utilizan materiales bioluminiscentes inspirados en las criaturas marinas que habitan la profundidad del océano. Pero además se le ha querido dar un pariente de relumbrón y realizar un homenaje al Blitzen-Benz de 1909, aquel mÃtico monoplaza de estructura tubular que posicionaba el espacio del piloto en la parte trasera.

Tecnologicamente avanzadÃsimo, cuenta con la últimas soluciones conocidas para el control y gestión de todos los parámetros del coche. A nivel mecánico sigue la tónica “visionaria” y la propuesta mecánica gira entorno a motores eléctricos y de hidrógeno. ¿Se imaginan a Michael Schumacher pilotando este coche en la F1?
VÃa: Diseno-Art










Añade un comentario