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Junto a muchos otros seres imaginarios, el Yeti u hombre de las nieves ha sido la pesadilla de muchos de nosotros en esa extraña etapa llamada infancia, pues bien, Skoda ha querido romper la imagen negativa de una fobia de juventud para convertilo en un coche de lo más lúdico. Sería complicado encasillarlo en algún segmento concreto, aunque debido a su tracción 4×4 se podría decir que estamos ante un SUV bastante asequible y con unas innumerables cualidades de ocio.
Como ya viene siendo habitual la hermana pequeña de VW, nos presenta un coche elegante, sencillo y sin muchas pretensiones de lujo, pero no por ello estamos ante un coche de mala calidad. Gracias a sus 1.760 litros de carga con los asientos retirados tenemos sitio para todo y más, para ir a la nieve con los esquies o para ir a la playa con la colchoneta hinchable.
En carretera se mueve casi igual que un Roomster y las motorizaciones acompañan a largos recorridos sin pasar penurias por la exases de
caballos. Tenemos por un lado dos motores gasolina de 105cv y 160cv, aunque sin duda serán las tres versiones diesel las que más gusten en el mercado español, y es aquí donde se exprime al máximo el bloque 2.0TDI, ya que la potencia se escalona en 110, 140 y 170cv. Lamentablemente el cambio automático DSG de 7 velocidades sólo está para la versión más pontente.
Para hacerse con un Yeti podemos empezar por el 1.2TSFI, pero sólo con tracción delantera por poco más de 18.000€ y el tope de gama estaría rozando los 27.000€ si queremos el 1.8TSI con el acabado Experiencie. Y Experiencias y muchas son las que nos puede proporcionar este nuevo juguete de la marca checa, no promete ser un superventas, pero lo que si nos garantiza es que no sólo tendremos un coche para ir a la nieve, sino para cualquier época del año y disfrutar de carreteras asfaltadas y alguna que otra salida al campo, que anque esté equipado con tracción total, no es un auténtico todoterreno.