Virgil Coffman, de 101 años, se compró un Camaro Transformers Edition SS convirtiéndose así en el cliente más longevo de GM y, posiblemente, en la persona más anciana del mundo que conduce su coche regularmente. El suceso fue un acontecimiento que fue aprovechado por GM para producir un video corto acerca de este hombre, que pareciera con veinte años menos que su verdadera edad.