
Siguiendo a la serie Especial verano que abriera mi compañero Rodrigo hace una semana, ahora toca el turno de ver las principales consideraciones a tener en cuenta cuando ya estamos en la carretera y disfrutando del viaje que nos lleve a nuestras tan merecidas vacaciones.
Creo que la principal consideración a tener en cuenta es que, en el 90% de este tipo de viajes, nuestras familias van a bordo del coche. Aqui no vale hacer el loco para ver “en cuánto tiempo” llegamos, ni tampoco es una “competencia” de adelantamientos, ni promedios de velocidad. La vida de nuestros seres queridos (además de la nuestra) es la que está en juego.
Lo siguiente en lo que sigo haciendo énfasis es en el uso del cinturón de seguridad para todos los ocupantes del vehÃculo. En caso de accidente, llevar puesto el cinturón te puede salvar la vida, esté o no esté tu coche equipado con sistemas electrónicos de seguridad o airbags. Además los niños indefectiblemente viajan atrás con su cinturón colocado. Si son bebés, deben ir sentados en su silla y usando el anclaje del cinturón con el que cuentan las sillas de bebés.
Por experiencia propia, te aseguro que usar el cinturón de seguridad te salva la vida.
El respeto a la velocidad máxima es otro punto a tener en cuenta. Los lÃmites de velocidad están ahà por alguna razón, de acuerdo al estado o condiciones de la carretera. No es un capricho del municipio de turno. Además de evitar la molestia de verse detenido por un policÃa de tráfico o de recibir una infracción de las odiadas cámaras radar (creo que ni siquiera hace falta mencionar que violar la velocidad permitida es contra la ley ¿o si?), el respeto del lÃmite de velocidad ayuda a ahorrarnos un poco de combustible. Recordar que no es lo mismo un frenazo de emergencia a 100 km/h que a 160 km/h y que además entra en juego la distancia de reacción; durante el tiempo que tardas en reaccionar para frenar el vehÃculo el coche recorre preciosos metros que pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte.
Conducir entre el tráfico en carretera o autopista, no solamente es agarrar el volante, pisar el acelerador y prestar atención al coche que va adelante. Se debe “ver” más allá de los coches que viajan delante, para anticipar cualquier imprevisto que les pudiera surgir a ellos y asà anticiparnos nosotros a lo que vamos a hacer en caso de peligro. Prestar atención al camino más allá de los vehÃculos que nos anteceden es importantÃsimo para la seguridad de nuestro viaje.
En caso de lluvia, las distancias con los coches que van delante deben de doblarse, por más que tengamos ABS o algún otro sistema electrónico de ayuda al frenado o a la estabilidad. Cualquier precaución es poca, porque tu no sabes cómo va a reaccionar el otro conductor (ni para qué lado va a salir disparado su coche) si ocurre un imprevisto. Como en el punto anterior, se debe anticipar tratando de que nuestro campo de visión llegue más allá del tráfico que va delante.
Si tienes la mala suerte de pinchar una rueda en velocidad, lo más aconsejable es no tocar el pedal del freno, sino frenar reduciendo cambios o dejando que el coche se vaya frenando de a poco sin tocar el freno. Yo sé que es difÃcil adaptarse a la idea de no dar un patadón al freno en esta situación, pero es una ayuda para evitar el descontrol del coche. Llevarlo suavemente hacia un costado y dejar que frene sólo es la mejor solución posible. Y si tocas el freno, hacerlo muy suavemente.
Si vas a conducir en un viaje bastante largo, más de 1.000 km, y no llevas a alguien que pueda ayudarte en la conducción, dividir el recorrido en etapas de unas 4 ó 5 horas de conducción aproximadamente, descansando 1 hora como mÃnimo entre turnos. La duración de cada turno va de acuerdo a la capacidad de resistencia al cansancio, por supuesto, pero más vale conducir descansado que hacerlo en estado catatónico. Considerar que en esta época, el calor no perdona.
Si puedes evitar conducir de noche, hazlo. Aunque aqui depende mucho del gusto personal de cada uno. Hay gente a la que le agrada la conducción nocturna, pero hay otros que no. Yo recomendarÃa que se evite la salida nocturna al menos que sea estrictamente necesario, teniendo en cuenta que las precauciones en la noche deben extremarse.
La distribución de la carga en el coche deberÃa ser uniforme para no desbalancear el vehÃculo ni que cambie su centro de gravedad, poniendo equipaje encima del coche. Comenzando con el baúl o cajuela, vamos ubicando todo lo que vayamos a llevar más o menos uniformemente, para no sobrecargar más un costado que el otro. Si es necesario colocar cosas sobre el coche, no poner lo más pesado ni lo más voluminoso encima, aunque tengo entendido que algunos paÃses ya no permiten que se cargue el techo del vehÃculo.
La paciencia: este apartado, que puede resultar risible y hasta sin importancia, es importante e incide en el estado de ánimo del conductor. Es sabido que es muy molesto verse metido en un embotellamiento de varios kilómetros de largo (me ha pasado) y no poder hacer nada por librarse de él. Recordar que mucha más gente hará el mismo viaje que tu y que todos deben de llegar a destino. Si no llegas en tres, llegarás en cuatro horas o en cinco, pero llegarás con tu familia y tu vehÃculo a salvo de cualquier imprevisto.










El respeto a la velocidad máxima es otro punto a tener en cuenta. Los lÃmites de velocidad están ahà por alguna razón, de acuerdo al estado o condiciones de la carretera. http://tbn0.google.com/images?q=tbn:X-nkSxCCa_HB0M:http://img.blogdeblogs.com/plusmoto/uploads/2009/05/guardiacivil.jpg