Cosas de las carreras, pero que son moneda corriente en la serie americana NASCAR. Los choques en la última curva, a pocos metros de la llegada. En este caso, en Daytona en la Coke Zero 400, Tony Stewart gana la carrera gracias al golpe que le propinó a Kyle Busch, que iba camino al triunfo, a pocos metros de la llegada. El coche de Busch quedó completamente destruído, mientras Stewart pasa la línea indemne.

Aunque no es la primera vez que ocurre, nadie parece hacerse muchos problemas por este tipo de accidentes en NASCAR. Por suerte, nadie resultó lastimado. Por desgracia este tipo de “choques emocionales”, con la adrenalina propia de los últimos metros, no siempre finalizan bien.