fia_bulletin-fia_arp-2006A pesar de que Max Mosley ha mostrado un poco de sentido común dando la lista de equipos para la F1 del año que viene, ha sido una decisión tomada unilateralmente por la propia FIA y en donde los equipos de la FOTA la han aceptado transitoriamente bajo condiciones.

Sin embargo, la FOTA está muy disconforme y dice que apelará al Consejo Mundial del Deporte Motor y al senado(¿?) de la FIA para que intervenga. De momento, Ferrari ha declarado que no competirá el próximo año si no se cumplen las demandas sobre el presupuesto y sus derechos del pacto que ha firmado con la FIA. Red Bull Racing y Toro Rosso se mantienen fieles a la FOTA, a pesar de que la FIA los inscribió sin condiciones. A los demás equipos se les ha dado una semana más de gracia para que ellos mismos envíen su inscripción incondicional, pero la mayoría se ha mostrado del lado de sus compañeros de FOTA.

Parece ser que otra de las condiciones que la FOTA quiere, es que Mosley deje su puesto en la FIA. Y eso es algo que Max no está dispuesto a permitir, a pesar de sus 69 años.

En cuanto a los nuevos equipos, Mosley tiene en la manga equipos de reserva por si las cosas no salen como él lo ha planeado; Lola F1 y Superfund son dos de los que están en la reserva por si alguno de los otros decide marcharse.

Otro mayor problema es que los “nuevos” cuentan con la aplicación del límite de 40 millones de Libras de presupuesto, algo incierto hasta ahora de aplicarse. ¿Qué pasaría si la FIA lo suspende para el 2011? ¿Nos quedaremos otra vez con la idea de una F1 alternativa, pero esta vez conformada por los nuevos equipos?