En la traicionera primera curva del circuito inglés de Knockhill, un Lamborghini Gallardo se sale de la pista hacia el lado derecho y choca contra la protección de neumáticos. Afortunadamente, el piloto no sufre ningún daño en apariencia, pero un espectador (¿o auxiliar?) que se encontraba en el sitio casi es alcanzado por el descontrolado Lambo.

La fuerza del golpe lo despide unos cuantos metros; y es aquí donde nos damos cuenta de la inseguridad de ciertos circuitos y de lo mal ubicados que pueden llegar a estar ciertos espectadores. Si el coche se hubiera levantado por sobre la protección de neumáticos, hoy estaríamos hablando de otra desgracia más en el automovilismo mundial.

Vía: Autoblog Holanda