2008_dodge_vipersrt10acr1

¡Cómo cambian las cosas! Allá por 1992, cuando anunciaron que Chrysler sacaba un deportivo con motor V10, superando en número de cilindros al típico motor deportivo norteamericano y multiuso V8, nadie pensó ni por un momento que Chrysler presentaría su bancarrota 17 años más tarde y, lo peor, que pasara a manos de una firma italiana. El Dodge Viper ha sido una de las marcas que han pasado a poder de Fiat, que ha permanecido sin venderse.

¿Que irá a hacer Fiat con los monstruosos Viper? Algo así como el agua y el aceite; sin embargo, algunos especulan con que Fiat aprovechará para eliminar definitivamente a Viper del panorama mundial, para que no signifique competencia con Ferrari o con Maserati. ¿Cuál competencia? Comencemos con que el Viper no es competencia para una máquina de la talla de un refinado Ferrari o de un exclusivo Maserati (pero se anima a hacerles frente) y terminemos por decir que el Viper es algo completamente distinto, un producto dirigido a otra clase de gente.

Tal vez Devon Motor Works se saque la lotería y termine comprando Viper (fue la única oferta por 5.5 millones de los 10 millones originales que pedía Chrysler) a un precio irrisorio. Pero por ahora, el destino del Viper está en manos de Sergio Marchionne y a menos que sea un proyecto deportivo exclusivamente dedicado a EEUU o con intenciones de desarrollarlo también en Europa (la próxima GT2 de resistencia), no creo que Fiat vaya a hacer algo más serio con el Viper.