
Lo que habÃa sido una tendencia creciente hacia el monitoreo total de calles, caminos y carreteras se ha convertido ahora en un retroceso, con cada vez más estados de la unión americana prohibiendo cualquier tipo de medio electrónico o automático para hacer cumplir las leyes de tráfico.
Los motivos los podemos encontrar en las reiteradas quejas contra este tipo de sistemas que no son infalibles ni fiables, tal como sucede en cualquier otro lugar del mundo. Ya no es novedad que, mientras algunos de estos radares están bien ubicados, muchos más solamente están colocados con propósitos recaudatorios.
En la página del IIHS norteamericano podemos encontrar una interesante tabla de cuáles estados tienen radares y cuáles no, junto con la tarifa de algunas infracciones; en algunos lugares, pasarse un semáforo en rojo equivale a 1.000 dólares de multa…










Me alegro una buena medida!