
BMW está trabajando en el desarrollo de un sistema denominado Emergency Stop Assistant (ESA), el cual podrá detectar si el conductor ha sufrido un ataque al corazón, desmayo, etc., parar el vehÃculo y avisar a los medios de emergencia.
El sistema es una mejora ostensible en cuanto a control del vehÃculo y percepción del conductor, ya que podrá detectar si el conductor ha sufrido cualquier percance que lo inutilice para conducir; parar el vehÃculo en la calzada, lo que significa que podrá detectar la morfologÃa de la calzada y alrededores, reducir la velocidad y girar la dirección deteniéndolo sin atropellar a nadie; y posteriormente avisar a los sistemas de emergencia pertinentes.
Es una noticia que no está teniendo demasiada repercusión mediática, pero que si la analizamos profundamente vemos la magnitud del proyecto, albergado bajo el proyecto SmartSenior. Este proyecto está destinado a mejorar la calidad de vida y seguridad vial de las personas mayores, que tienen menos percepción y agilidad, al mismo tiempo que son más sensibles.










Todo eso está muy bien, pero aún les queda mucho camino para lograr siquiera que el vehÃculo detecte que el conductor a quedado “fuera de juego”.
Lo triste de todo esto es como cada marca va por su cuenta y no aúnan esfuerzo. Unos trabajan en contar el número de parpadeos del conductor para detectar sÃntomas de cansancio (cuando más cansados estamos más parpadeamos), otras se centran en las marcas de las carreteras (Citröen) y otras en las señales (Opel) y semáforos (BMW). Si todas estas innovaciones se aplicaran en conjunto tendrÃamos un coche casi autoguiado. Lástima de la ley de mercado y beneficio.