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Hace poco más de dos horas, llegó a su fin la edición de este año de la ya clásica carrera de resistencia para turismos, las 24 Horas de Nurburgring. Por quinta vez consecutiva el Porsche 911 GT3 RSR de Manthey Racing se quedó con la victoria, tripulado por Timo Bernhard, Marc Lieb, Romain Dumas y Marcel Tiemann.

Después de 155 vueltas al “infierno verde”, en segundo lugar llegó un Audi R8 preparado por ABT, mientras que completando el podio quedó nuevamente un coche de Manthey, otro Porsche 911 GT3.

Resúmen de las principales incidencias:

Al inicio de la carrera el Audi R8 LMS del Phoenix Team pudo liderar relajadamente, llegando a sacar una diferencia de más de 1 minuto, pero eso cambiaría en el ocaso del día con los dos Porsche de Manthey ganando poco a poco terreno.

Durante la noche, no hubo deserciones importantes a pesar de que en la noche es cuando hay más problemas con accidentes y abandonos. El único coche que tuvo un accidente bastante importante fue el Audi TT número 84 que choca contra las defensas en Kallerhard.

La noche también se marcó con la polémica; a las 2 de la mañana el Porsche número 1 fue sancionado con una parada de tres minutos en pits, por no bajar la velocidad en una zona de banderas amarillas. Más tarde los comisarios retiraron la sanción al demostrarse, gracias a la telemetría del Porsche, de que sí se había reducido la velocidad.

Poco antes a las 7 de la mañana, el Scirocco de Carlos Sainz (aunque en ese momento piloteaba Wolfgang Kaufmann), choca fuertemente contra otro coche que estaba en medio de la pista dejando afuera a uno de los GT-24.

El Audi R8 LMS del equipo Phoenix y el Porsche de Manthey mantuvieron una cerrada lucha toda la carrera, con 23 cambios de posición por el liderato. Desafortunadamente para el Audi, su carrera llegó a su fin dos horas antes del final.

A pesar de haber perdido la delantera en la 11ª hora por una falla del Porsche, recuperaron más tarde la posición con el récord de vuelta de la carrera de 8:39.638 minutos. Igualmente el segundo Porsche de Manthey perdió el segundo lugar a manos del Audi por otra falla sorpresiva en pits, que demoró más de 20 minutos reparar.

Faltando pocas horas para el final, a las 11:20 de la mañana, el Audi R8, el único que hacía frente a los Porsche, se detiene con problemas insalvables. Había llegado la hora del respiro para el equipo Manthey que ya veía que no se le escapaba su quinta victoria.