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Comencemos con que este no es cualquier Ferrari, es un GG50, un capricho creado especialmente por Giorgetto Guiriaro para sí mismo, para festejar sus 50 años como diseñador de automóviles y para ser usado por él mismo o su familia. Casi nada.

La cuestión es que el GG50 fue visto por las calles de Mónaco, donde seguramente el maestro Guiriaro o alguien de su familia asisten al Top Marques Mónaco este fin de semana.

Podemos criticar el porqué este única joya (basado en un Ferrari 612 Scaglietti diseñado por Pininfarina, la unión entre dos gigantes del diseño) no está en un lugar más seguro que estacionado en cualquier calle, aunque sea en el fastuoso Mónaco. Simplemente Guiriaro cumplió su palabra, un afortunado que puede permitírselo.