
SÃ, estáis viendo bien. Se trata de un ¿vehÃculo? de madera, construido por un arquitecto húngaro llamado Gabor Kovacs, que en sus ratos libres se divierte construyendo y personalizando su pequeño troncomóvil.
El propulsor son unos pedales accionados mediante la fuerza de las piernas del conductor, por lo que la potencia es directamente proporcional a las ganas que tengas de pedalear. Las emisiones de CO2 son del 0%, asà que Gabor se ahorra el impuesto de matriculación.
El equipamiento de serie se queda algo escaso y obsoleto a los tiempos que corren: cuenta con luces e intermitentes de carburo sacados de una bicicleta, radio-casette alimentado por una pequeña baterÃa y una bonita bocina para llamar la atención, si es que no lo has hecho antes.
Bromas aparte, fijaros en los detalles hechos en la madera. Por muy adaptable que sea la madera hay que darle forma, y eso lleva un trabajo bastante arduo. Puede que no sea lo último en diseño y tecnologÃa, pero hay que felicitar a Gabor por un hobby en el que ha puesto todo su cariño y empeño.
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VÃa: ElMundo













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