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Daimler AG ha manifestado interés en probar qué tal se vendería un coche propulsado a gas natural en EE.UU., concretamente un Mercedes Clase B.

La movida pretende aprovechar la presión que ejerce el gobierno norteamericano sobre los fabricantes domésticos para que comiencen a construir cada vez más vehículos híbridos o de muy bajas emisiones, lo que, en opinión del portavoz de Daimler, es uno de los factores que han provocado la casi bancarrota de unos cuantos fabricantes; los vehículos híbridos no serían completamente rentables para las marcas.

Daimler quiere demostrar la viabilidad del mercado del gas natural en EE.UU., como lo está haciendo Honda con su modelo del Civic GX

Vía: Autonews