La policía en California parece que no se va por las ramas y se dedican a destruir los coches de quienes se divierten haciendo carreras en las calles. Quién se vea sorprendido y llevado ante el juez, nunca más verá a su preciado vehículo.

El coche es secuestrado por la policía y compactado, siendo convertido en un bonito cubo de metal que le quitará las ganas a todo aquel que quiera hacer el indio en la calles. La dura medida es para “cortar de raíz toda actividad de carreras ilegales”, como dice el comentarista del video.