Cuando muchos pensaban que el coche eléctrico ya era una realidad y que el interés del público va en aumento, sucede todo lo contrario, de acuerdo a un estudio de consultoría realizado por PricewaterhouseCoopers.

A pesar de que la electricidad es relativamente más barata que la gasolina, el precio de los pocos ejemplares eléctricos que se ofrecen es realmente prohibitivo y ése es el mejor argumento del consumidor para ni siquiera pensar en comprar un eléctrico.

La preferencia tecnológica se volcó por completo del lado de los híbridos: mientras en este año ya se vendieron unos 600.000 vehículos híbridos en todo el mundo, se estima que para 2015 (dentro de 5 años) la cantidad de eléctricos producidos, mas no vendidos, no rebasaría la cifra de 500.000 unidades.

Otro obstáculo es el exagerado costo de las baterías, que oscilan entre 9.000 y 13.000 dólares, las que dan una pobre autonomía de sólo 100 km aproximadamente en promedio.

¿Qué está comprando el público? Lo poco que se compra todavía sigue impulsado por la vieja gasolina en su mayoría, los diésel en segundo término y después los híbridos, como es lógico. La tecnología eléctrica aún tiene mucho que avanzar y todavía mucho que demostrar para que sea conveniente al usuario promedio.

Vía: Hybrid Cars