Mitsubishi busca fortalecer los materiales que usa para las puertas e interiores usando fibras de bambú como un material “verde”. El proceso involucra un tratamiento de prensado hecho con vapor y mezclado con otras resinas que adquiere la fortaleza suficiente como para reemplazar al plástico.
Según los técnicos de la marca japonesa, el uso de las fibras de bambú favorece a una reducción del 28% en las emisiones de CO2 en su fabricación, a comparación de los materiales tradicionales que son fabricados con resinas derivadas del petróleo. Algunos ejemplares del eléctrico iMiEV ya fueron provistos de esta resina especial de bambú.
A la hora de vender, el más frágil argumento en defensa de la “causa verde” es válido. El problema principal es que ¿se está usando material proveniente de recursos forestales para reducir el CO2?
VÃa: CrunchGear










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