En Inglaterra, el dueño y fabricante del Flatmobile impuso todo un estilo: el coche de más baja altura del mundo (altura contada desde el piso hasta la línea superior de la carrocería). Para lograrlo, se inspiró en el Batimóvil de Batman de los años 60, que además le daría más facilidad para fabricar el Flatmobile ya que es descapotable.

El Flatmobile se llevó la mención del 2008 del libro de los récords de Guinness al coche más bajo del mundo: 48 cm de alto y un motor que no podía ser tampoco muy grande: 875 cc. Prácticamente un go-kart con el culo rozando el piso.

Vía: Ebaum´s world