
A pesar de que el Car Sharing (usar un coche “de renta” cuando uno desee) es una idea que recién ahora está llegando a Europa o Latinoamérica, el negocio existe desde hace varios años en ciudades selectas de EE.UU.
La idea es que para aquellos que no quieran o no les interese comprar coche, exista un servicio que les brinde un vehÃculo en ocasiones especiales o solamente cuando se necesite; el concepto es prácticamente el mismo que el de alquilar un coche, pero el proceso es mucho más rápido.
Básicamente el cliente puede pasar a recoger un coche en cualquier estacionamiento de una compañÃa de sharing, subirse al coche y usarlo el tiempo que se quiera, previa reserva por teléfono y con cargo a una factura mensual donde se contabiliza el uso por hora o por dÃa, incluido el combustible. Para tener acceso al servicio, el cliente además paga una membresÃa mensual o anual.
Tal vez se pierda “la libertad” que da tener coche, pero para los tiempos que corren y mayormente en ciudades muy congestionadas, el tener coche se convirtió en algo bastante caro.






Añade un comentario