Que a la larga todos los fabricantes tendrán uno o más modelos eléctricos, de eso no queda duda. Y precisamente una de las primeras marcas alemanas en demostrar interés ha sido Porsche, a quién no le ha gustado para nada el 911 eléctrico (foto) que el preparador Ruf alistó, según veo en Autoblog Green y decide fabricar por sí mismo un deportivo eléctrico, sin colaboración externa.

Lo cómico es que, muy sueltos de cuerpo, dicen que Porsche comprará un Tesla Roadster para “enterarse” de cómo está armado un coche eléctrico y “examinarlo” tornillo por tornillo…

Además de ser algo insólito y bastante improbable que Porsche compre, como compañía, un modelo de la competencia (en todo caso algún particular que los represente), a estas alturas ya deben de tener el esquema eléctrico del Tesla desde hace tiempo. En este ambiente absolutamente todo se puede conseguir de la manera que sea y no creo que le sea más difícil a Porsche que a otras marcas saber como funciona el misterioso Tesla Roadster.