La policía del estado de Texas en EE.UU. junto con investigadores de seguros, encontraron un BMW 740i, modelo 2000, enterrado bajo casi tres metros de tierra y que fue detectado accidentalmente por medio de un detector de metales.

Y no, no era un “legado para el futuro” como lo fue el Plymouth Belvedere enterrado en 1957 y desenterrado el año pasado, sino que el BMW fue enterrado por su dueño para denunciarlo como robado y cobrar el dinero del seguro.

Se calcula que el vehículo estuvo más de dos años bajo tierra y se reporta que, de ser uno de los más espectaculares BMW (como el de la foto), ahora es una masa de óxido que no tiene valor alguno. En el 2000, este vehículo se vendía en 60.000 dólares.

Vía: CBS5