La marca ha desarrollado un motor diésel de altas prestaciones para competir con las grandes marcas europeas en el ámbito de los motores de este tipo de combustión. El nuevo propulsor, llamado R-Engine, tiene como objetivo ofrecer una entrega suave pero contundente de la potencia para que “pueda holgadamente superar la potencia de todos los competidores alemanes y franceses”.

Los motores que llegarán, en primer lugar para SUVs y sedáns largos que se vendan en Europa, cumplirán con la normativa Euro-V. Se trata de un 2.0 y un 2.2 litros, cada uno de ellos con inyectores piezo-eléctricos y turbos de geometría variable. Y tal y como anuncia la marca, podrán competir con las marcas del viejo continente. El 2.0 tiene un rendimiento de 181 cv y unos impresionantes 390 Nm de par, cifras que superan al 2.0 TDi de Audi, que sólo ofrece 170 cv y 350. Y el 2.2 saca 197 cv y 440 Nm, cifras que ponen al motor al nivel de uno de mayor cilindrada de Mercedes (que puede que vaya a fabricar motores para Aston Martin), estamos hablando del 3.2 litros BLUETEC CDI, que eroga 215 cv y 540 Nm.

En definitiva, un gran salto de la marca coreana, que en verdad se está posicionando como una marca muy a tener en cuenta con el gran salto de calidad dado por sus modelos y, ahora, por sus motores.

Enlace: Hyundai develops high-performance diesel R-Engine