La actual Ley 34/ 2007 de calidad del aire y protección de la atmósfera, por la cual los vehículos del parque español con diferentes emisiones, se verá modificada en los próximos años y, en esa modificación, existe un claro modelo discriminado: las motos.

Las motocicletas emiten menos CO2, no quedan atrapadas en atascos contaminando sin parar, no pierden tiempo en la búsqueda de aparcamiento y son un método realmente eficaz para viajar una persona o dos y con poco equipaje; sobre todo por ciudad.

Pues bien, el Gobierno pretende que en la nueva legislación que regulará la contaminación de los vehículos, penalice el uso de la motocicleta sin tener en cuenta las emisiones de estos medios de transporte. Hasta ahora, las motos cuyas emisiones oficiales no se acrediten, pagan un 12% de impuesto de matriculación. En la propuesta del Gobierno, las motos de más de 100cv pagarán un 14,75% (y las que las emisiones oficiales no se acrediten).

¿Realmente qué sentido tiene esto? ¿Cómo se puede intentar “colar” en una ley de contaminación una intención clara de delimitar la potencia de las motos? ¿Realmente queremos que los coches y las motos no corran o que no contaminen?

Enlace: En moto, menos CO2