Si hace poco era Nissan la que tenía problemas con el launch control del GT-R y decidía eliminarlo, ahora es BMW la que está llamando a revisión a todos los M3 con transmisión DCT de doble embrague en EE.UU.

El motivo es que, durante las frenadas al límite, el software encargado de la transmisión comienza a reducir marchas de un forma excesivamente rápida, ocasionando que el motor se cale. De momento este problema sólo afecta al mercado estadounidense y la marca está llamando a todos los propietarios de los M3 con caja DCT para una actualización de software, que resuelve completamente el problema.