Aunque el gobierno norteamericano otorga jugosos subsidios a los fabricantes que se decidan por sacar al mercado vehículos con combustibles alternativos -eléctricos para más señas-, la situación financiera mundial ha afectado y mucho al actual fabricante de coches eléctricos por excelencia: Tesla Motors.

La dura realidad es que la berlina anunciada para el 2010 ha sido postpuesta para más adelante, como consecuencia del crack financiero. Incluso se habla de que Elon Musk, actual CEO de Tesla Motors, ha tenido que invertir dinero de su bolsa para mantener funcionando aceptablemente todo el entramado de la firma y el desarrollo del Tesla S, la berlina en cuestión.

Y todo esto, a pesar de que Tesla ya ha colocado todos los modelos Roadster que tiene en carpeta (1.200 unidades a 100.000 dólares cada uno).

A pesar de que la fuerza motriz eléctrica es el último grito de la tecnología ¿podrá Tesla Motors sobrevivir a los golpes de la economía?