La producción del Lamborghini Countach finalizó en 1990 y gran parte de su diseño fue tomado como base para el desarrollo del Lamborghini Diablo. Se trata de uno de los mejores deportivos de los años 70 y 80, Ken Imhoff lo supo desde que observó por primera vez la película Cannonbal Run y decidió construir por su cuenta una impresionante réplica que es la que ilustra este post.

Trabajando durante muchas horas en su propio sótano, Ken diseñó y fabricó a mano tanto el chasis como los paneles de aluminio del Countach, así como las características puertas LSD (Lambo Style Door). La suspensión utilizada es la de un Corvette C4 y el propulsor es un V8 de 6.2 litros firmado por Boss que se asocia a una caja de cambios manual ZF-25 de 5 velocidades, dando como resultado 515 CV de potencia.

Según comenta Imhoff en su página, una de las partes más complicadas de hacer esta réplica fue la instalación de las puertas, que al pivotar sobre la zona delantera forman un ángulo de 45 grados. Este Countach es una réplica casi fiel al original italiano, salvando algunos detalles como las llantas BBS de 16”, el volante y los asientos deportivos MOMO de cinco puntos o la doble salida de escape, con una configuración de tubos curvos “bundle of snake” típica de un Ford GT40.

Luego de finalizar el trabajo, a Ken se le presentó un problema gordo: ¿cómo sacarlo del sótano?. Las escaleras eran un poco pequeñas y de la puerta ni hablar. La solución vino en forma de excavadora-grúa, abriendo un gran hueco en el jardín y derribando la pared logró que su criatura saliera a ver la luz del sol.

Un impresionante trabajo para un enamorado del deportivo italiano. Podéis encontrar más fotos y detalles en su página web.

Enlace: Ken Imhoff Engineering | Vía: Jalopnik