Richard Noble y Andy Green, los pilotos de la RAF (Real Fuerza Aérea Británica) que impusieron el récord mundial de velocidad sobre tierra en 1997, regresan para superar su propio récord con el Bloodhound SSC, una máquina equipada con motores de caza Eurojet EJ200, con la que pretenden llegar a los 1.600 km/h (Mach 1.4).

Con esta velocidad superarían incluso el récord de velocidad de un avión a baja altitud que está establecido en 1.590 km/h.

Resulta interesante que el Bloodhound SSC cuente con otro motor auxiliar, un V12 de 800 caballos, que ayuda al encendido de la turbina y se usa además como gigantesca bomba de combustible para cumplir con la presión necesaria de 1.200 psi y bombear 1.000 litros de peróxido de hidrógeno para los primeros 22 segundos de funcionamiento de la turbina. Impresionante.

El único inconveniente es que todo es un proyecto nada más, ya que el vehículo existe en forma de maqueta y falta el dinero (16 millones de Libras) necesario para costear el intento. En los tiempos que corren, intentar un récord de velocidad puede parecer algo fuera de lugar…