No hacía falta ser un “entendido” en automóviles ni un licenciado en ciencias económicas para darse cuenta de que el Plan VIVE parido por el insigne ministerio de industria es lo más parecido que se recuerda al timo de la estampita.

Desde su “vigorosa” entrada en vigor hace mes y medio, sólo se han tramitado la friolera de 18 operaciones (financieras, no lo olvidemos) de este tipo. Poco más de 250.000 €uros, a una media de 13.976 €uros por coche. Todavía quedan casi todos los 1.200 millones de €uros por gastar…

Aunque las ventas de agosto sufrieron una espectacular caída del 42,3%, sumaron 58.530 matriculaciones. Si sumamos las escasas 20.000 matriculaciones de la primera mitad de septiembre, resulta que de casi 80.000 turismos nuevos sólo 18 (o sea, un 0,022%) de ellos se adquirieron mediante esta “ayudita”.

18 coches para 21 entidades bancarias adheridas al convenio: de momento, no tocan ni a una por barba.

Y no se rían, que todavía nos queda por ver la otra “jugada maestra” del ministro: la llegada de 1 millón de coches eléctricos (¡de producción nacional!) a nuestras carreteras en los próximos 6 años.

Es lo que tienen los coches oficiales de “gran cilindrada”: que producen gases muy tóxicos que no conviene respirar.

Fuente: EuropaPress