En ciertas ocasiones la publicidad puede resultar contraproducente para ciertas marcas, sobretodo cuando la marca no hace caso de las quejas de los clientes no sólo ya en cuanto a averías, sino también del mal servicio.

Un usuario de Kia parece que no está nada conforme con el modelo que le tocó en suerte y manifiesta así su enojo frente a un concesionario de la marca en España, algo que -estoy seguro- muchísimos usuarios quisieran imitar.

Tal vez ciertas firmas necesiten este tipo de manifestaciones para tomar conciencia de que al margen de dar la solución debida a problemas mecánicos que pueden presentarse hasta en el vehículo más nuevo, también entiendan que la opinión y la experiencia al volante del usuario cuenta y mucho.

Para aquellos que creen que la venta “termina” cuando el coche sale de la agencia y si te he visto no me acuerdo

Vía: Menéame