La prensa inglesa se hace eco estos días de la noticia de que un jeque de Qatar se gastó cerca de 30.000 €uros en un cambio de aceite para su preciado Lamborghini Murciélago.

No es que el superdeportivo italiano se lubrique con tinta de impresora o tenga un cárter del tamaño de un camión cisterna.

Lo que ocurre es que en el precio iba incluido un billete de avión de ida y vuelta ya que el jeque (según parece, para aumentar su prestigio entre sus vecinos y colegas) no tuvo remilgos en mandar su juguete a Londres para la revisión y puesta a punto.

El bólido aterrizó en la capital británica, a bordo de un avión de Qatar Airways, el viernes y fue embarcado de nuevo al lunes siguiente.

Las iras de los ecologistas no se han hecho esperar, a la vista del derroche energético y de contaminación que se gastan algunos ricos para mantener su status.

Y como todo en esta vida es del color del dinero que uno tiene, los socios del Lamborghini Club Great Britain lo ven con buenos ojos. Su portavoz, David Price, incluso se alegra de que “la edad de los excesos continúe en algunos lugares”.

Vía: spiegel

Noticia en inglés: thisislondon