A partir del año que viene, el Mazda CX-7 contará con su correspondiente motor diésel, un 2,2 litros de nueva factura.

Un motor que el Cross-Over japonés necesita, al menos en el mercado europeo, con urgencia, ya que hay que pensárselo mucho para atreverse con su potente (y sediento) motor de gasolina de 2,3 litros de cilindrada.

Además, Mazda parece interesada en incluir en su catálogo un modelo por debajo del CX-7. Otro de los proyectos futuros es un nuevo motor rotativo dos rotores con una cilindrada de 1.600 cc. (800 en cada rotor) que equivaldrá a un motor de pistones de 3,2 litros.