A veces me pregunto quiénes serán los malditos que tienen estas locas ideas. En las calles de Beijing, sede de los Juegos Olímpicos, está circulando un rickshaw (o bicitaxi) para el cual han descuartizado un buen Mini Cooper ClubMan. Así es señores, tiramos a la basura el motor y la parte delantera del Mini y hacemos un exótico rickshaw para los turistas.

Lo curioso es que todo este movimiento forma parte de la nueva campaña de publicidad realizada por Mini en el marco de los Juegos Olímpicos. Y por la repercusión que está teniendo, será un doloroso éxito.

Enlace: MINI Clubman Rickshaws running around Beijing