Después de mostrarles el sistema de sonido que acompaña al Jaguar XF es sorprendente encontrarse con una lista de elementos obsoletos como los nombrados en una lista hecha por un periódico norteamericano; en algunas estoy de acuerdo y en otras no, aunque llame la atención enterarse que todavía se puede escuchar un cassette en coches de la talla de un Lexus GS, por ejemplo.


El encendedor para cigarrillos es uno de los elementos obsoletos que se siguen ofreciendo en muchísimos vehículos -junto con el cenicero-. Pero como ahora disfrutar un cigarrillo mientras se conduce es una falta en ciertos países (hasta donde hemos llegado) ha pasado a ser parte de la hipotética lista mencionada.


Los frenos de tambor, un elemento con tendencia al desuso pero que todavía es ofrecido por muchos fabricantes para sus modelos de gama baja, integran un lugar en la lista; al menos hasta que todos los modelos a la venta integren los más seguros y efectivos frenos a disco para las cuatro ruedas.


El reproductor de cassette: todavía integrado a modelos tan dispares como el Lexus GS, algún Acura o Kia, es inexplicable su uso a menos que uno intente retroceder en el tiempo o posea algún cassette que sea un verdadero tesoro, que dificilmente no se consiga en formato MP3.


Los asientos enterizos, muy útiles para acomodar a una tercera persona en el asiento delantero, pero inaceptables para los estándares modernos del diseño interior. Además el pasajero que viaja en medio no contará con la protección de un airbag en caso de accidente. Este accesorio de la edad de piedra todavía se conserva en algunos vehículos norteamericanos (increiblemente el Cadillac DTS lo trae).


Los asientos traseros sin apoyacabezas son todavía vistos en modelos tan nuevos como el Toyota Yaris o el Mazda6. Como si los pasajeros del asiento trasero fueran ocupantes “de segunda categoría” en caso de accidentes.


Las tapas de plástico de las ruedas que son todavía ofrecidas en bastantes coches significan en si un peligro a la hora de doblar una curva o de circular a velocidad. He visto bastantes tapas salir volando de coches en movimiento, como para decir que algo de razón tiene el autor de la lista.


La varilla de metal que sostiene abierto el capot, un elemento que creo que no molesta a nadie -salvo al autor de la lista- pero que es criticado para dar lugar a los capot con amortiguadores hidráulicos.


En algunos BMW e incluso Mercedes todavía se ofrecen asientos de vinilo, créase o no…


El velocímetro digital: más difíciles de leer para quien está acostumbrado a años de instrumentos gobernados por agujas; a pesar de que ningún velocímetro o tacómetro se caracteriza por su exactitud, los marcadores digitales todavía no la han demostrado.


El caso de las antenas de la radio -o algunas de teléfono- que nombra el artículo no creo que tenga una especial relevancia a la hora de juzgar si valen o no la pena. Desde hace años en algunos modelos vienen integradas al cristal del parabrisas o escondidas en los alerones traseros.