Es lo que tienen los aficionados recién llegados a esto de la Fórmula 1: siguen sin entender que en este negocio los únicos que ganan dinero son el Tio Bernie y los cuatro amiguetes que le bailan el agua. Además, estoy harto de oírselo decir a infinidad de redactores del mundo del motor que se dedican a cubrir carreras del mundial de motociclismo y de F1: “las carreras, donde mejor se ven, es en la tele”.