No corren buenos tiempos para los “Big Three” de Detroit: Ford, GM y Chrysler. Su futuro pasa por comenzar a construir vehículos con consumos más razonables mediante motores más pequeños y propulsores híbridos.

Centrados en este último aspecto, las tres compañías vuelven a unir sus fuerzas encargando el desarrollo de un sistema de baterías de litio para vehículos híbridos “plug-in” a la unión empresarial de Johnson Controls (empresa norteamericana de elementos de automoción) y Saft (compañía francesa especializada en baterías).

El contrato, por un importe de 8,2 millones de dólares, se ha formalizado a través de la USABC (United States Advanced Battery Consortium), de la que las tres empresas automovilísticas son miembros. Ya en 2006 todos los implicados firmaron un contrato similar.

El objetivo es disponer, en un plazo de 2 años, un sistema de baterías capaz de mover un vehículo en modo eléctrico en un rango de 10 a 40 millas.

Nota de prensa oficial.