Las pruebas de impacto frontal de Euro NCAP se efectúan a una velocidad de 64 km/h. ¿Pero qué ocurre cuando el choque se produce a mayor velocidad? En el ADAC se han propuesto averiguarlo, realizando un crash-test en las mismas condiciones de las pruebas oficiales salvo por la velocidad, que se ha elevado hasta los 80 km/h.

El aumento de la velocidad es de solo 16 km/h., pero permite demostrar que la diferencia es suficiente para llevar al límite las zonas de deformación de la carrocería, los airbags y la propia estructura de la célula de seguridad del habitáculo al tener que absorber un 65% más de energía cinética.

Es una simple cuestión de física: la energía cinética aumenta de manera exponencial con la velocidad.

En la prueba se empleó un Renault Laguna de última generación, un modelo que en las recientes pruebas Euro NCAP obtuvo la máxima puntuación de 5 estrellas, con mediciones que permiten afirmar que los pasajeros habrían salido prácticamente sin lesions de importancia.

Aumentando la velocidad en 16 km/h. (lo que supone chocar contra el obstáculo a 80 km/h.) el panorama cambia de manera sustancial: el conductor se ve expuesto a severas lesiones en cabeza y pecho, ya que, a pesar del airbag, termina impactando con la cabeza en el volante y con las rodillas contra el salpicadero.

Los niños ubicados en las plazas traseras presentarían lesiones diferentes según su edad: un niño de 3 años soportaría elevadas cifras de deceleración en la zona del pecho, aunque podría salir sin lesiones de importancia. Un niño de menor edad sufriría niveles de deceleración cercanos al límite de sus resistencia biomecánica en pecho y cuello.

Solo el acompañante tendría posibilidades de salir del accidente con lesiones menores, siempre y cuando los materiales del salpicadero absorbieran el golpe de la cabeza (el airbag tampoco consigue impedir que la cabeza contacte con el salpicadero).

Según concluye el ADAC, mejorar la seguridad pasaría por emplear sistemas de asistencia a la conducción (para corregir errores humanos), equipos de radar para mantener la distancia de seguridad, ayudas a la frenada y, por supuesto, el ESP.

Fuente: ADAC