A pesar de los altos precios de los combustibles, el motor de combustión interna seguirá siendo la tecnología dominante en los próximos 20 años.

Estas palabras fueron pronunciadas por uno de los directivos del gigante industrial Bosch en referencia a los nuevos desarrollos de combustibles alternativos, a pesar de que las inversiones de Bosch en el terreno de los vehículos híbridos, eléctricos y en la fabricación de baterías de litio rondan los 400 millones de dólares a futuro. La firma considera que la electricidad todavía no es una opción viable por la fragilidad de las baterías y su corta vida útil que aún no supera los 3 años.

Aunque sus propias previsiones globales para el año 2015 llegan a los 3 millones de vehículos híbridos y 350.000 eléctricos fabricados por sus clientes, la firma alemana sólo comenzará a proveer a Volkswagen y sus modelos híbridos del Touareg y del Porsche Cayenne para el año 2010 y no tienen ningún apuro en que su nombre figure en algún otro modelo híbrido o eléctrico.

Pero la reticencia de Bosch tiene un porqué: por ahora el sector de coche híbridos y eléctricos no es muy reedituable y gran parte de su producción dedicada al automóvil se orienta específicamente a los sistemas de diesel o de gasolina.