Un pequeño tesoro escondido en Youtube: un fantástico documental de 10 minutos sobre la edición de 1957 de la que considero una de las carreras más espectaculares del calendario anual: la espeluznante subida a Pikes Peak.

No sé que impone más, si verlos subir con los frágiles monoplazas de Grand Prix o con los percherones americanos de la época.

El título de la cinta lo dice todo: sin margen de error. Sobre todo cuando lo que tienes al lado de la pista de tierra son barrancos de varios cientos de metros.

El vídeo completo, después del salto.