Con la mitad del año ya consumida, resulta interesante echar un vistazo a las ventas acumuladas de automóviles para ver quienes están capeando el temporal y cuales son las marcas que más están sufriendo los negativos efectos de la desoladora situación económica en la que se encuentra el país.

Las cifras de ventas de coches suelen ser noticia porque no dejan de ser un buen termómetro del estado de salud de la economía del país. Y si el paciente muestra síntomas de resfriado con posibilidades de convertirse en neumonía, entonces conviene no perder de vista tan peculiar resúmen de la historia clínica.

Lejos de los datos macroeconómicos de los políticos, las escandalosas ganancias de la banca, los vaivenes de la bolsa y demás pasatiempos financieros, estos datos hablan a las claras de la situación del bolsillo del ciudadano, de hasta dónde se ha hundido la economía doméstica tras unos años de orgía inmobiliaria.

El panorama global es más que preocupante: el primer semestre del año muestra un descenso del 17,6% en la matriculación de turismos con 702.400 unidades. Hay que retroceder una década para encontrar datos semejantes. Junio se ha saldado con un desplome del 30%, mayor aún que los históricos descensos de marzo, abril y mayo.

La práctica totalidad de las marcas están sufriendo retrocesos importantes. Solo unas cuantas aguantan el tipo: Nissan crece un 33% gracias, sobre todo, al éxito del Quasqai; Lancia resurge de sus cenizas (aumento del 16%) con su renovada flota; Mini mantiene un aumento del 24% y Smart crece un 29% gracias a haberse convertido en la marca de moda por mor del “impuesto ecológico”.
También destacan Maserati (aumenta un 40%, pasando de 45 a 63 unidades), Subaru (+1,6%), Lamborghini (ha venido 7 coches, 1 más que el año pasado) y algún otro caso aislado.

Sin abandonar las cifras negativas, marcas como BMW (- 1,4%), Jaguar (-3,6%) y Mazda (- 3,5%) mantienen el tipo.

El resto de fabricantes tienen que hacer frente a caídas de ventas que van desde casi el 10% de Audi o Ford, hasta desplomes de dos dígitos como Saab (-40%), Ssangyong (-61%), Volvo (-39%), Hyundai (-38%), etc. etc. El resumen de todas las marcas lo podéis ver en Anfac.

Faconauto, en vista de las estadísticas, no duda en pronosticar un descenso para este año del 18%. Ni siquiera el raquítico plan VIVE servirá para revivir el sector.