Sin prisa pero sin pausa, los coches de hidrógeno continúan su avance tecnológico. Ahora le ha tocado el turno al VW Tiguan Hymotion, con una mejora poco vistosa pero que aumenta mucho sus posibilidades futuras como vehículo de uso diario.

El cambio ha afectado al depósito de hidrógeno, que pasa de almacenarlo a 350 bares de presión hasta los 700 bares. De este modo, el tanque admite un 66% más de cantidad.

La mejora permite que el vehículo, propulsado por una célula de combustible que alimenta un motor eléctrico de 100kW (136 C.V.), alcance una autonomía cercana a los 250 km.