Todo parece indicar que los años de ostracismo de la mítica Maserati han pasado a la historia.

Con 4.581 unidades vendidas en el primer semestre del año, la marca italiana consiguió aumentar sus ventas en nada menos que un 48%.

Si se mantiene este ritmo, a finales de año es posible que supere la marca de 9.000 coches vendidos.

Incluso el mercado español está contribuyendo a este éxito, pues frente a los 45 Maserati que se matricularon en el primer semestre del año pasado, en este ya van por 63.

Esto supone un aumento de ventas del 40% en un momento en que la mayoría de fabricantes hacen frente a caídas preocupantes.