Entre las muchas crÃticas que se la hacen al coche de hidrógeno figura el hecho de que sean necesarios ciertos metales preciosos (platino, paladio, rodio) para la fabricación de las células de combustible.
La producción en masa de coches propulsados por Fuel Cell llevarÃa a una escasez mundial de estos metales, junto a una elevada cotización que perjudicarÃa el precio final de los coches de hidrógeno.
Pero, como bien dice en Hydrogencarsnow, lo que estas crÃticas no tienen en cuenta es que estos metales ya se usan, en grandes cantidades, en la industria automovilÃstica actual de motores de combustión interna.
¿Dónde se emplean? Pues, fundamentalmente, para fabricar catalizadores. Y, por cierto, entre las muchas crÃticas que surgieron cuando apareció este elemento no recuerdo ninguna que hiciera referencia a la futura escasez de estos metales preciosos.
A medida que los coches de gasolina fueran sustituidos por coches con célula de combustible, los metales preciosos necesarios se podrÃan ir obteniendo de los catalizadores de esos coches destinados al desguace. De hecho, el reciclaje de catalizadores se hace hoy en dÃa con el fin de recuperar los metales nobles para fabricar nuevos catalizadores. Cada cierto tiempo surgen noticias de bandas que se dedican a robar catalizadores de coches, un negocio que parece de lo más rentable.
Aún asÃ, la tecnologÃa de los coches de hidrógeno avanza a pasos agigantados, y alguna compañÃa ya ha desarrollado células de combustible que no necesitan metales nobles para funcionar.
De un modo u otro, parece que se trata de un problema menor.











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