A pesar de acumular infinidad de premios gracias a sus motores, BMW está teniendo problemas con algunos de sus propulsores.

Motores que no giran "redondos", testigos de alarma iluminados en el cuadro de mandos y extraños ruidos metálicos provenientes de debajo del capó son los síntomas que están sufriendo varios miles de propietarios de coches de los modelos 523i, 325i, 525i, 330i, 530i y 630i.

Todos ellos son motores de inyección directa de gasolina con alimentación estratificada. Si los problemas persisten, muchos de ellos acaban "colgados" en el programa de "conducción de emergencia".

BMW atribuye el problema a dos causas: los coches fabricados hasta enero de este año emplean inyectores defectuosos y una actualización del software de gestión del motor que provoca la acumulación de falsos errores en la memoria hasta el punto de permitir funcionar al motor solo en el programa de emergencia. Este update apareció en enero, por lo que habrá unidades afectadas por ambas "patologías".

En total están afectados unos 55.000 motores. BMW pretende sustituir los inyectores defectuosos en las siguiente revisión programada, salvo que el propietario acuda al taller hecho un basilisco porque su flamante carro lo ha dejado tirado.

La nueva actualización del software llegará a los concesionarios a mediados de este mes.

Vía: autobild