Si un año atrás nos espantábamos con el terrible accidente que Robert Kubica tuvo en Canadá, este año todas han sido flores para el piloto polaco quién ganó una merecida carrera, triunfo que ya andaba buscando desde hace tiempo.

Claro, seguramente hubiera sido más difícil sin la ayuda del desaguisado que provocó Lewis Hamilton dentro de los pits, embistiendo al Ferrari de Raikkonen que esperaba la salida con el semáforo en rojo y con la consiguiente carambola donde también se involucró Niko Rosberg.

¿Alguien le explicó alguna vez a Hamilton lo que significan los colores del semáforo?