Parece ser que no sólo los alerones inmensos, los faldones excesivos y las llantas que casi no caben en los pasos de rueda son indicios que nos “aconsejan” dejar vÃa libre al conductor de un vehÃculo con estas caracterÃsticas para que no se sienta ofendido de tener que compartir la vÃa pública con nuestro utilitario.
Un estudio de la Universidad de Colorado nos pone sobre aviso de que también nos conviene adoptar una actitud humilde ante coches “decorados” con pegatinas, pues son indicativas de que el conductor es más propenso a tener un comportamiento agresivo.
La investigación concluye que las pegatinas sirven para “marcar el territorio” del coche ante los demás, advirtiendo del elevado instinto natural del dueño por protegerlo.
Una forma demasiado sofisticada de delimitar el territorio, cuando cualquier documental de National Geographic demuestra que los más natural y discreto para este menester es echar un par de meaditas (en este caso en los neumáticos).
Los investigadores aseguran que los motivos que aparecen en las pegatinas no indican el grado de agresividad. Lo mismo da que lleve el rostro de un tigre de Bengala con las fauces abiertas que la tÃpica chorrada de “Jesús te ama”.
A mà las que más miedo me dan son las de “Bebé a bordo”. Me parecen una soberana estupidez, y muchos harÃan mejor en quitarla de la luneta trasera y ponérsela en mitad del volante.
Aunque algunas de este estilo podrÃan servir de aviso a los demás conductores cuando nos vemos obligados a conducir en situaciones realmente adversas (“Suegra a bordo”,”El plasta de mi cuñado va en el asiento de al lado”, etc.). También estarÃan bien para indicar casos especÃficos (“Madre de cuatro hijos llevando a los niños al cole en el coche de papá”, “coche oficial: las normas de tráfico no me afectan”, y asÃ).
Lo que el estudio sà considera como un parámetro fiable es el número de pegatinas que adornan el vehÃculo: a más cantidad, mayor es la tendencia del conductor a mentarnos a la madre a la menor provocación (real o supuesta).
Uno de los experimentos consistió en bloquear con un coche un carril de giro a la izquierda: los conductores de vehÃculos con pegatinas tardaron, de media, dos segundos menos en “tirar de bocina”.











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