La histórica pista de Nürburgring ha pasado de ser una espectacular pista de carreras a ser un desfile de egos de casi todas las marcas del mundo, por ver quién la tiene más grande. En ese orden, GM llevó una vez más al Corvette ZR1 al infierno verde con resultados que hicieron que las sonrisas regresaran a las caras de los directivos de la marca norteamericana.

Y no es para menos; con un tiempo de vuelta de 7:26.4 minutos, el ZR1 supera al niño mimado de este año, el Nissan GT-R quién había girado en 7:29 mins. Un logro merecido para el producto más famoso de la industria automovilística norteamericana y su único deportivo de gran serie que puede competir frente a frente con la crème de la crème europea o japonesa.

Lo insólito llega a la hora de ver las expresiones de ciertos sitios web en cuanto al evento del Nürburgring, un poco en broma y un poco en serio. Se resisten a creer que los estates nunca dieron nada interesante al mundo del motor (salvo el Corvette, Camaro o Mustang) y que ya perdieron muchas posiciones (demasiadas) tanto de posicionamiento como de calidad.

El mundo automovilístico gira hoy en torno a otras prioridades; o a ver cómo hacen para llenarle el tanque de gasolina al Corvette.