Esta mañana se ha escenificado la inauguración oficial de la primera planta europea de producción de componentes modulares para automóviles híbridos. Ubicada en la localidad alemana de Schweinfurt y perteneciente a la empresa ZF, comenzará la producción en serie en el último trimestre de este año.

De momento, solo fabrica unidades de muestra que son enviadas a posibles clientes. La producción normal, bajo la denominación “Dynastart”, comenzará antes de fin de año para proveer a la primera marca europea que los empleará en sus coches: Mercedes en su Clase S.

La producción anual rondará las 35.000 unidades, destinadas a abastecer los ocho proyectos que la empresa tiene firmados con cuatro fabricantes y que verán la luz en los próximos cuatro años. El concepto modular que ha desarrollado ZF permite construir motores híbridos con una parte eléctrica de 10 a 100 kW y hasta 1.000 Nm de par máximo.