Los Porsche arrasando, el Scirocco obteniendo laureles incluso antes de salir a la venta, un Kia con neumáticos de serie,… como todos los años han sido varios los héroes que han superado con éxito las 24 horas de Nürburgring.

Pero uno de ellos parece haber sido olvidado por los medios: el HHF Apollo Hybrid, el bólido con motorización híbrida sobre la base de un Gumpert Apollo patrocinado y conducido por el ex-piloto de F1 Heinz-Harald Frentzen.

Más que el resultado final, lo que cuenta es haber demostrado que la tecnología híbrida tiene un futuro prometedor en las competiciones automovilísticas.

Problemas mecánicos le obligaron a entrar a boxes dos veces. En ambas ocasiones, las complicaciones vinieron de la mano del propulsor convencional (V8 de 3,3 litros biturbo), y los pilotos tuvieron que valerse de la propulsión eléctrica (que no planteó ningún problema durante las 24 horas) para poder llegar a la zona de asistencia.

Frentzen quedó particularmente impresionado por el rendimiento de la recuperación energética en las frenadas.

El coche disponía de tracción trasera obtenida del motor de combustión y un motor eléctrico de 136 C.V. actuando sobre el eje delantero. Tras apurar la frenada, el coche entraba en la curva movido por el motor eléctrico. A la salida del viraje, entraba en acción el motor de combustión, dotando al vehículo de tracción total híbrida.